miércoles, 25 de febrero de 2015

El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos. Un final agridulce.

Este año he estado bastante desconectado de la tecnología durante las Navidades y es por ello que he faltado a mi cita de criticar la última entrega de las aventuras del señor Bilbo Bolsón en El Hobbit.

Como han pasado un par de meses desde que se estrenó, supongo que muchos ya habréis visto "La Batalla de los Cinco Ejércitos" pero por si acaso yo aviso, si seguís leyendo a partir de aquí os encontraréis seguro con spoilers.

¿Cómo empieza la película?.

A diferencia de entregas anteriores, en esta ocasión no nos vamos a encontrar con ese pequeño flashback al que nos tenía acostumbrados Peter Jackson en las demás entregas, en esta ocasión la acción continúa justo donde la dejamos al final de la última película, el momento en el que Smaug se dirige a arrasar la ciudad de Valle: I Am Fire, I Am... Death


¿Qué momentos son destacables de la película?
La muerte de Smaug.
Si bien no es exáctamente igual a como Tolkien nos lo contó en su cuento, Jackson resuelve el tema de forma entretenida y aportando un poco más de dramatismo al momento.

La aparición del ejército enano comandado por el primo de Thorin, Dain Pie de Hierro.
Quizá una de las partes más curiosas de la película y que más controversia ha despertado con los seguidores más exigentes de la obra de Tolkien. Los que me seguís desde hace tiempo, sabéis que me caracterizo por no ser un extremista en esto de las adaptaciones al cine de novelas míticas. No se debe buscar una traslación literal y milimétrica a la pantalla de una novela. Una adaptación es eso, el director se puede tomar las licencias creativas que considere oportunas al objeto de imprimir en su creación un toque personal o porque crea que se ajusta mejor a la narrativa de su trabajo.

En este caso creo que es un acierto incluido el cochino jabalí de combate sobre el que va cabalgando, pero la lástima es que sea un personaje tan fugaz en la trama de esta entrega.

El resurgir de Thorin.
Es algo que ya hemos visto en un sinfín de películas. El prota sucumbe a un maleficio, o tiene un momento de duda, o está mal herido, etc. Pero al final saca fuerzas de flaqueza arenga a sus compañeros de batalla y se dirige hacia una muerte casi segura (Luego otra cosa es que casque el poleo o no).

Pero este recurso siempre funciona y proporciona ese tinte épico que se busca en este tipo de películas.

El combate entre Bolgo y Légolas.
Amigos míos, a Légolas se le terminan las flechas en esta película. Sí, habéis leído bien, se queda sin flechas en el peor momento, así que tiene que tirar de navajas albaceteñas y... Buaaaaah Chavaaaaales!!!! Si os flipásteis con los momentos de Légolas en el resto de las pelis del Señor de los Anillos en los que el elfo mata a diestro y siniestro de mil y una maneras imposibles mientras hacía acrobacias... aquí tenéis en esta entrega el remate final, el culmen, el apoteosis. Y es que este momento de la batalla de los cinco ejércitos es posiblemente de los mejores, fantasioso hasta decir ¡Basta!, pero legendario.

El combate entre Thorin y Azog el profanador.
No es un combate típico ni muy historiado (Esa parte se la dejan al bueno de Légolas), pero resulta elegante, redentor y épico, además el remate está a caballo entre lo original y lo cómico.

La conclusión y cierre de la película.
El retorno de Bilbo Bolsón a Hobbiton, si bien es cierto que se hace corto, se ajusta a la perfección al libro resultando un cierre redondo de esta historia y logrando a su vez engarzar de forma formidable con el comienzo de la antigua trilogía.


Como dato curioso os diré que los cuadros de los padres de Bilbo que podemos ver encima de la chimenea en esta secuencia, son los retratos de Peter Jackson y su mujer y guionista Philippa Boyens, lo que supone un cameo silencioso de ambos en la película.

¿La interpretación?.

Martin Freeman, está fantástico, pero en esta ocasión se hace muy corta su aparición.

Richard Armitage. Carismático como en el resto de la saga, pero hay momentos en los que roza lo exagerado, para terminar conteniendose y dando momentos repletos de emoción.

Ian McKellen. Es el Dios de los magos de película y sigue dando lo mejor de sí.

Luke Evans. Su personaje de Bardo cuenta con mayor protagonismo y sus apariciones van entre lo forzado y lo creíble casi a partes iguales.

Aidan Turner. Gran presencia élfica y por desgracia escaso protagonismo efectivo.

Evangeline Lilly. Es posiblemente la menos creíble, pero su papel creado por Boyens y Jackson para servir de referente al público infantil femenino como ejemplo de mujer valerosa y audaz,  cumple su función sin más, ahora bien... su historia de amor no se la cree ni el público infantil más amante de Disney.

¿Efectos especiales?.
Están muy bien construidos, pese a que han terminado algo apurados para el estreno de la película, como ya pasara en entregas anteriores, en este caso se nota menos la premura de los remates de última hora.

Supongo que de cara a al edición en BlueRay los dejarán aún mejor rematados como pasó con las dos pelis anteriores.

¿La Música?
Es la entrega de la Tierra Media con menos Alma en cuanto a música se refiere.

Es en este apartado en el que se nota de forma más evidente que la idea original fue la de hacer dos entregas y que al final se convirtió en tres.

Este tipo de cambios para un compositor es una pesadilla y si ya notamos en la segunda banda sonora un declive en cuanto a lo espectacular de las partituras, es en esta tercera entrega donde notamos que la esencia se ha diluido en demasiada agua.

Es de destacar el tema final "The Last Goodbye" de Billy Boyd para los títulos de crédito. Supone un final musical perfecto para despedirse de la Tierra Media, provocando en más de uno y de una que asomaran las lágrimas al pensar que podían estar viendo los últimos títulos de crédito de una película de Peter Jackson sobre la obra de Tolkien.



¿Es una buena película?.

Pese a tener momentos dignos de reseñar , esta entrega es la más floja de cuantas ha creado Peter Jackson sobre el mundo de Tolkien.

¿Por qué?.

Principalmente porque es la película en la que se nota más la tijera a la hora de realizar le montaje final, dejando cortes abruptos en el desarrollo de la cinta (Algo que espero, subsane el director en la futura edición extendida).

Pero no es este el único problema que nos vamos a encontrar.

Se ha tratado de dotar de mayor protagonismo a un personaje tan ridículo como prescindible que es el interpretado por Ryan Gage, con el que se intenta aportar algún punto de humor naufragando por desgracia en el intento.

La historia de amor entre Elfa y Enano... termina por no funcionar, ni siquiera en el punto dramático de la misma.

Otro punto débil de esta entrega y que merece punto a parte, lo encontramos en el desarrollo de la gran batalla. Teóricamente se nos prometen cinco ejércitos, pero el ejército de los hombres está compuesto por pescadores y labradores armados con palos, rastrillos y azadas... para mí es un despropósito, al igual que la defensa de la ciudad de valle en la que los orcos no terminan con la población porque Dios no quiere.

Habiendo conseguido Jackson un ritmo y proporcionalidad magníficos en el desarrollo de la acción en El Retorno del Rey mostrando una batalla épica en Minas Tirith, en esta batalla de los cinco ejércitos no logra alcanzar la armonía del pasado, dejando al espectador desencajado al distraer la atención del mismo con escenas en ocasiones superfluas que no aportan emoción alguna.

En resumidas cuentas y sopesando los puntos fuertes y débiles de la película, no puedo por menos considerar que es un buen producto de entretenimiento que sin desmerecer en demasía al resto de las películas de esta última trilogía, sí se queda por detrás de las mismas.


¿Mi Nota?.
Voy a ser muy crítico con esta entrega y después de haberla  visto dos veces en cine (En 3D HFR, formato que sigo recomendando encarecidamente), habiendo dejado dos meses antes de escribir esta crítica para reposar mi opinión... no puedo darle más de un 6,7 a la espera de ver el montaje final de la edición extendida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario