viernes, 22 de mayo de 2015

Mad Max: Furia en la dirección.



La semana pasada se estrenó "Mad Max Fury Road" la cuarta entrega de la historia postapocalíptica que lanzó a la fama mundial a aquel jovencísimo Mel Gibson en 1979.

Esta saga nunca me gustó lo suficiente como para ver dos veces alguna de sus entregas y el hecho de acudir al estreno de esta continuación vino dado por lo espectacular de las imágenes de su bien montado trailer.

La película está dirigida por el cineasta australiano George Miller, director también de las entregas anteriores, que tiene en su filmografía películas que van desde la saga de violencia pura que nos ocupa, pasando por "Dead Calm" (calma total para nosotros en la que podíamos ver a una aún no operada Nicole Kidman) llegando a atreverse con experimentos como "Babe" el cerdito valiente e incluso con la animación en Happy Feet. Lo que viene a ser un director todo terreno.

"Fury Road" tiene una trama y un planteamiento muy simple ya que la película no deja de ser una persecución y nada más, pero en manos de George Miller la simpleza se transforma en entretenimiento de principio a fin y espectáculo puro, con un tratamiento de las imágenes excepcional y potente que deja estampas para la memoria del cine, unos cambios de plano ajustados al milímetro para no perder detalle de la acción pero sin llegar a marear (se comenta que en la cinta hay más de 2000 cambios de plano en una película de unas dos horas lo que significa que la media de duración de cada plano es de uno 3,75 segundos, así que haceros una idea de lo vertiginoso de la película).


Lo que Miller ha logrado con este entretenimiento es dar una bofetada de realidad, de cómo se dirige con calidad un espectáculo con elevado presupuesto, a muchos directores actuales que pese a tener los mismo recursos, se quedan en direcciones mediocres que tiran por tierra las ilusiones de muchos espectadores.

Pero no sólo la dirección y el aspecto visual son puntos a destacar de esta furia en la carretera, sino que hay que remarcar el buen hacer de Tom Hardy (Aunque en origen el papel de este proyecto iba a ser para Heath Ledger) que logra estar a la altura de aquel Gibson de los 80, y sobre todo esa actuación de Charlize Theron haciendo de Furiosa una guerrera de la carretera que no resulta forzada como pueda pasar en otras producciones actuales con personajes de acción femeninos poco trabajados y metidos a calzador, sino que funciona como perfecta némesis de Hardy resultando en muchas ocasiones más carismática que el mismísimo Mad Max.

Muchos dirán que la película está falta de diálogos, pero serán los mismos que no vieran antaño las entregas anteriores, ya que la saga nunca se ha caracterizado por sus reflexiones filosóficas o sus diálogos metafísicos. Es una película de gestos, miradas, emociones contenidas y pocas palabras, que resulta suficiente para dibujar bien a los personajes y no interrumpir la acción.

En definitiva, Mad Max Fury Road es un entretenimiento de cabo a rabo que hay que ver en pantalla grande y por el que uno no se arrepiente de pagar la entrada.

La música está muy bien ajustada a la acción pero se echa en falta un tema tan reconocible como este "We Don´t Need Another Hero" de Tina Turner compuesta para aquel "Mad Max Beyond Thunderdome" (Más allá de la cúpula del trueno) de 1985, que para mi es la canción por antonomasia de la saga, un tema con fuerza, potencia y con un coro de niños hacia el final de la canción que redondea la composición para alzarla casi a la perfección.


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